martes, 25 de abril de 2017

Me sigo preguntando
por qué  algunas personas  caminan
 desnudas  de sonrisas y cantos,
de esperanzas,
de energía para sentir y para dar…
Por qué no llueven miradas amables,
ojos chispeantes,
bocas abiertas para ensayar saludos
y decir “te quiero”

Por qué, por qué…
              G.T.


                                                          Pintura del artista Leonid Afremov

miércoles, 12 de abril de 2017

                                       Había una vez….
Había una vez un niño que no quería dibujar. Tenía tan solo seis años.
Lloraba cuando llegaba la hora de hacerlo. La docente le preguntaba por qué no quería  dibujar ni pintar.
Pero continuaba llorando.
Sus compañeros disfrutaban del momento de expresión artística y usaban a raudales los colores mientras él derramaba lágrimas sobre su mesa mojando los papeles blancos y los lápices.
La mujer, paciente, aguardaba el final de la clase al lado del pequeño, como lo haría cualquier persona para consolar a alguien que verdaderamente sufría, y mucho…
Hasta que llegó el día esperado: el niño se acercó a la maestra  con dulzura y mientras sacaba un caramelo del bolsillo de su guardapolvo para regalárselo, le dijo:
-¿Sabés seño?, yo no quiero dibujar porque en mi casa me dicen que no sé y que mis dibujos son feos.
Entonces ella lo abrazó, quedando en silencio unos segundos. Luego le susurró:
-Ya verás que tus dibujos me gustarán muchísimo. Te propongo dibujar juntos este rico caramelo antes que lo coma.

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Hoy ese alumno es un joven de unos veinte años. Tengo la satisfacción de haberlo conocido y de que haya sido parte de mi historia docente.
                                                        Gladys Taboro



Los niños deben expresarse naturalmente y los adultos debemos estimular, acompañar y aprobar sus creaciones para no herirlos ni afectar la autoestima.
                                                                   G.T.


viernes, 7 de abril de 2017


Fragmento de mis experiencias docentes, del libro "32 años"



“…Repaso cuidadosamente una hoja de papel blanco dentro de un cuaderno de tapas duras. Leo los interrogantes acerca de las dificultades de la redacción en el aula. Redactar siempre ha sido un “problema”. Una falla metodológica, un escollo. Por años se mantuvo esta cuestión. Demanda tiempo y el docente debe necesariamente disponer del mismo para trabajar con energía en este tema tan importante para el desarrollo intelectual del educando.
En las distintas reuniones plenarias, se abordaban diversos asuntos, pero la práctica de la redacción en forma periódica en el aula, fue siempre un contenido conceptual recurrente por ser acuciante.
Por experiencia personal, puedo aseverar que para animar a los niños a redactar, se debía dar lugar previamente a un diálogo espontáneo o conducido según la necesidad basado en un asunto pre-determinado. El escuchar a los pares con atención, respetando los momentos que cada uno necesitaba para expresarse oralmente, es muy útil para ampliar el vocabulario. Posteriormente los animaba para trabajar de a dos en la fase de la escritura. Se plasmaban las ideas de ambos, luego debían leer el texto, corregirlo y pasarlo en limpio para leer en voz alta al resto del grupo. El aporte de los dos niños resultaba útil para la elaboración de oraciones coherentes y para la aplicación de un vocabulario acorde al tema tratado.
Una vez que tomaban confianza en esta actividad, la redacción individual ya no era un problema, sino el resultado de los aspectos positivos que arrojaba del buen trabajo de equipo. Lo he aplicado en muchos momentos áulicos y he sacado buenísimas conclusiones…”




La Luna, vanidosa,
quiso reflejarse en El río de la Plata.
Al verlo con sus aguas tan turbias
prefirió guardarse su brillo.
El río esperanzado de  luz
esa noche derramó lágrimas.
Y ella al verlo llorar
comprendió que su vanidad
se había aliado al egoísmo.


martes, 4 de abril de 2017

              Buen día…

¿Qué es empezar un día?
¿Un desperezo?
¿Un saludo? ¿Un abrazo?
¿Un beso? ¿Una caricia?
¿Un desayuno?
¿Una conversación?
¿Una actividad pensada?
¿Un guiño al Sol que despierta?

                    Un proyecto…
                          sí, un proyecto positivo
         junto a todas  las respuestas afirmativas
                          a  todas las  preguntas….               
                                          G.T.



           Fotografía tomada en la costanera del Mar de Ansenuza, pcia. de Córdoba, Arg.